Deseo gestacional, embarazo y vacunación SARS COV-2

Estudios recientes sugieren que el embarazo es un factor de riesgo para enfermedad
COVID-19 grave. Además, muchas mujeres que están embarazadas o que están
pensando en quedarse embarazadas tienen factores de riesgo adicionales, como
obesidad, hipertensión o diabetes, que pueden aumentar aún más la posibilidad de
una enfermedad grave por la infección COVID-19.
Estas consideraciones deben incluirse en las decisiones relativas a la vacunación.

El consejo actual para las mujeres embarazadas es la adhesión estricta a las precauciones
de salud pública diseñadas para evitar la exposición al SARS-CoV-2, dada la creciente
evidencia de que tienen un mayor riesgo de contraer enfermedades graves por COVID19.
En un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de
EE. UU. que incluyó a más de 23.000 mujeres embarazadas y más de 386.000 mujeres no
embarazadas en edad reproductiva con infección sintomática por SARS-CoV-2
confirmada por laboratorio, las pacientes embarazadas tenían tasas más altas de ingreso
en cuidados intensivos (10,5 frente a 3,9 por 1000 casos), ventilación invasiva (2,9 frente
a 1,1 por 1000 casos) y muerte (1,5 frente a 1,2 casos por 1000) [1].

En otro informe de los CDC, las mujeres embarazadas hospitalizadas con COVID-19
tenían tasas ligeramente más altas de parto prematuro (PTB) y parto por cesárea (CD) en
comparación con los promedios nacionales (PTB: 12.9 versus 10.2 por ciento; CD: 34
versus 31.9 por ciento).

Es por todo esto que nos vemos en la obligación de informar a todas nuestras pacientes
que están planificando una gestación con la realización de la presente publicación.
A continuación, queremos responder a las dudas más comunes sobre este aspecto:

¿Las mujeres embarazadas son más susceptibles al COVID-19 o tienen un mayor
riesgo de sufrir complicaciones por COVID-19?
El embarazo y el parto generalmente no aumentan el riesgo de contraer la infección por
coronavirus 2 (SARS-CoV-2) del síndrome respiratorio agudo severo, pero parecen
empeorar el curso clínico del COVID-19 en comparación con las personas no
embarazadas del mismo sexo y edad; sin embargo, la mayoría (> 90 por ciento) de las
personas infectadas se recuperan sin necesidad de finalizar la gestación.

¿COVID-19 aumenta el riesgo de complicaciones del embarazo?
Sí, las mujeres infectadas, especialmente aquellas que desarrollan neumonía, parecen
tener una mayor frecuencia de parto prematuro (nacimiento antes de las 37 semanas de
gestación) y parto por cesárea, que probablemente está relacionado con una
enfermedad materna grave. La mayoría de los partos prematuros en estos casos son
iatrogénicos (es decir, parto inducido o cesárea programada).

¿Pueden las mujeres embarazadas recibir vacunas para la prevención de la
infección por SARS-CoV-2?
Sí, las vacunas existentes en el mercado hasta ahora se basan en ARNm (Moderna y
Pfizer) o en vectores virales no replicantes (Astrazeneca).
Se sugiere la vacunación, reconociendo que los datos sobre la seguridad y eficacia de la
vacuna en el embarazo y sus efectos potenciales en el feto no están disponibles, excepto
por una mínima información tranquilizadora proveniente de estudios en animales y
embarazos expuestos inadvertidamente.
Aunque los efectos fetales, neonatales y maternos de las vacunas disponibles no se han
estudiado en ensayos preclínicos, los expertos creen que es poco probable que
representen un riesgo para las personas embarazadas o los recién nacidos lactantes
según el funcionamiento de las vacunas actuales, mientras que los estudios
observacionales han demostrado que las personas embarazadas que se infectan con el
virus SARS-CoV-2 tienen un mayor riesgo de sufrir una enfermedad materna grave y un
resultado adverso en el embarazo.
No se cree que la vacunación afecte la fertilidad y no parece necesario retrasar el
embarazo después de la vacunación.
Si una persona queda embarazada después de recibir la primera dosis de la serie de
vacunas COVID-19, la segunda dosis debe administrarse cuando esté indicado.

¿El SARS-CoV-2 atraviesa la placenta?
No hay pruebas definitivas de que el SARS-CoV-2 atraviese la placenta e infecte al feto;
sin embargo, se han informado algunos casos de tejido o membranas placentarias
positivas para SARS-CoV-2 y algunos casos de posible infección en el útero. Algunos de
los casos neonatales pueden haber sido resultados de pruebas falsos positivos o debido
a la adquisición de una infección poco después del nacimiento. Los informes de infección
por COVID-19 en el recién nacido generalmente han descrito una enfermedad leve.

A continuación (tabla 1), presentamos una comparativa de las recomendaciones de
diferentes sociedades científicas:

Tabla comparativa de las recomendaciones de diferentes sociedades científicas

Nota:
Aunque la información actual es controvertida, la evidencia es que los beneficios son mayores que los riesgos potenciales de la vacunación; sin embargo, la decisión informada debe ser tomada por la paciente.
Es útil estar lo más informado posible al tomar una decisión, pero tenga en cuenta que la información puede estar cambiando constantemente.

 

 

Fuente:
UpToDate.
Revisión de literatura vigente hasta: enero de 2021. | Última actualización de este tema: 15 de febrero de 2021.
Junta de Andalucía
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU
Harvard Medical School
American College of Obstetricians and Gynecologists
Public Health England
ASEBIR

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