Respuesta a: ANTIGUO FORO INEBIR

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AlegriaAlegria
Participante

Buenos días con alegría.

Ay las implicaciones éticas de todos estos procesos. La ciencia va mucho más rápida que nuestra adaptación. Vuelvo a repetir: doy consejos que para mi no tengo. Mi hija va a cumplir en breve 3 añitos. Y como ya sabéis es de ovodonación. Evidentemente no se parece en nada a mi. Pero sí mucho a mi pareja. La gente me pregunta mucho. Pero a cada cual le contesto en base a como pregunta. Los que sí he comprendido en este tiempo es que tenemos que guiarnos por el corazón y no por la cabeza. Yo hago un ejercicio de meditación, o como queráis llamarlo, de vez en cuando. Me tumbo y pongo una mano en mi corazón. Tras las betas la otra mano la ponía en el vientre. Me aislaba en un lugar silencio, tranquilo, donde nadie me pueda molestar. Y escucho lo que me dice mi cuerpo. Lo de poner la mente en blanco es totalmente imposible para mí, pero si le doy las gracias a los pensamientos que vienen y los dejo marchar y vuelvo a centrarme en mi respiración. Primero hincho mi barriga, luego las costillas y por último los hombros. Para vaciar lo hago al contrario. Me sirve para perdirle disculpas a mi cuerpo sino lo he tratado bien. Saber en que tengo que mejorar. Y luego paso a mis sentimientos. En mi primera transferencia, tendría que haberle pedido a permiso a mi cuerpo para realizarla y perdón a mi embrión el día que me hice el test con la neura (que dió negativo). Hasta los embriones nos dan lecciones con solo unos días. Pobrecito, cómo se iba a querer quedar en mi barriga si desconfié de él y de mi cuerpo? Lógico que se fuera. Por eso el segundo si que se quedó. Porque en ningún momento desconfié de que todo iba a salir bien. Ahí se quedó bien agarradito.

Por otro lado quería comentar que por mi, los embriones que no vayamos a usar irían destinado a otras parejas. Pero mi pareja no está preparada para ello. Y decidimos donarlos a la ciencia en el momento en el que ya nos decidamos. Todo es muy personal y hay que respetarlo. A mi me encantaría saber que mi hija tiene unos hermanos* genéticos por ahí. Y si tengo claro que ni serían mis hijos ni serían hermanos de mi hija. La familia es muchísimo más que la genética e incluso con la misma genética pueden llegar a ser completamente extraños. No sé si me explico. Hay tantas formas de crear familias como familias hay en el mundo. Intentemos ver los positivo. Yo solo puedo agradecer a la ciencia que hoy sea madre de una niña preciosa y sana. Y también os digo que todos los obstásculos que se me han puesto en el camino vienen a enseñarme. Y me hacen comprender que ese era mi destino. Ser capaz de ser madre de forma diferente a lo habitual. Intentar estar «presente» (y no me refiero a físicamente) al 100% siempre es imposible, pero sí creo que debo intentarlo.
Como me dijo la administrativa del Macarena: Si quieres ser madre, lo serás.