logo-reproduccion-asistida--inebir.png
Tenemos la mayor tasa de embarazos al primer intento

Sea cual sea tu caso,
nos encantaría ayudarte

Queremos conocerte, pide una cita gratuita en
nuestra clínica de reproducción asistida en Sevilla.

El 98,81% de nuestras pacientes se quedan embarazadas con sus propios óvulos.

Investigación, desarrollo e innovación en las técnicas empleadas son la clave que marca la diferencia con otros centros.

¿Has sido paciente y quieres contarnos tu historia? Contacta con nosotros, nos gustaría mucho que compartieras tu experiencia.

Nuestra tasa de embarazos es muy superior a la media nacional.

A lo largo de una amplia trayectoria laboral, los profesionales que actualmente forman el equipo de Inebir han atendido a pacientes de todo el mundo.

Con nosotros, es posible

Estás a un paso de
hacer realidad tu sueño

Antonia

Madre a los 39 años

“Os estaré eternamente agradecida por haber conseguido que una personita preciosa me diga: mamá.”

Imposible expresar con palabras lo que ha significado para mí. Fue el primer centro que visité, lo hice por cercanía a mi domicilio, y tras el primer encuentro con el Dr. Navarro supe que no visitaría ningún otro, no me equivoqué. El Dr. Navarro te trata en sus consultas con un cuidado y delicadeza especial. Es una persona cariñosa, amable, respetuosa en todo momento, siempre intenta sacarte una sonrisa para que te sientas lo más relajada posible, sabe mejor que nadie por lo que tenemos que  pasar. Siempre está ahí, tanto en horas de consulta como fuera de ellas, ¡Dios mío!, lo que tranquiliza saber esto. Un día me dijo: “LO CONSEGUIREMOS”. Siempre confié en él, me dejé llevar por su entusiasmo y profesionalidad, por lo que jamás pensé en abandonar. Mientras me dijera que había posibilidades yo seguiría luchando, lo hice, y LO CONSEGUIMOS. Todas vamos con la intención de conseguir nuestro sueño: SER MAMÁ, sin pensar o sin saber que para lograrlo hay que pasar por un proceso a veces largo y bastante duro, al menos en mi caso, tengo endometriosis y me tuve que someter a varias intervenciones, pero qué suerte la mía haber contado con este equipo para hacérmelo más fácil y llevadero. Formado por los Doctores Navarro y Gutiérrez, el laboratorio, del que a veces nos olvidamos porque no tratamos directamente, las auxiliares de enfermería Amalia y Pili, MIS CHICAS de atención al paciente Ana, Claudia, Luisa y Patricia, y MIS ENFERMERAS con su interminable paciencia Ana, Carmen, Fátima, Paola, Reyes y Rocío. ¡Cuántas veces hemos llorado juntas! Os llevaré siempre en mi corazón y os estaré eternamente agradecida por haber conseguido que una personita preciosa me diga: MAMÁ. Además de por la ayuda que siempre me habéis brindado, los ánimos, el apoyo y el hacerme sentir querida. No os podéis ni imaginar lo que habéis significado para mí.

Celia

Madre a los 34 años

“Se cuida cada detalle, empeñados en ofrecer la máxima calidad y rigor en los procedimientos médicos y en los de laboratorio, pero, por encima de todo estaba, el objetivo principal: la atención a las pacientes.”

La primera vez que entré en una consulta del Dr. Navarro fue por casualidad, el médico que me habían asignado no estaba ese día. Yo llevaba ya varios años haciendo tratamientos de reproducción asistida en otras clínicas. Acumulaba muchas dudas. Sin demasiadas esperanzas, probé a hacerle una pregunta y me sorprendí cuando, en contra de lo que me había ocurrido en ocasiones anteriores, él empezó a responderme con datos: científicos, actuales, precisos. “¿Alguna pregunta más?”, me dijo. “Sí, tengo muchas más, pero las dejaré para otro día”, no quería abusar. Fue entonces cuando exclamó: “no tengo otra cosa que hacer hoy hasta que tú hayas resuelto todas tus dudas.” Unos días más tarde estaba ya embarazada de mi niña.

Algunos años después conocí esta clínica, cuando sólo era un proyecto en la mente inquieta del Dr. Navarro, así que gocé del privilegio de verla nacer. Doy fe de cómo se cuidó cada detalle, empeñados en ofrecer la máxima calidad y rigor en los procedimientos médicos y en los de laboratorio, pero, por encima de todo estaba, el objetivo principal: la atención a las pacientes. Querían que fuera exquisita y desde el primer día lo llevaron a la práctica. Testigo de ello he sido muchas veces. Cuando llegas por primera vez, las chicas de recepción te acogen como si ya fueras alguien de su familia. La sala de espera es un lugar apacible donde de pronto una enfermera, sonriendo, pronuncia con cercanía tu nombre. Justo después te preguntará con un inmenso cariño: “¿cómo te va?” y con la máxima dulzura y cuidado, como si de una flor muy delicada se tratara, te acompañará hasta la puerta de la consulta. Dentro de ella, en esta clínica, tienen cabida todas tus ilusiones, tus esperanzas, tus deseos, otras veces estallarán allí, sin que puedas contenerte, la tristeza, las dudas, el desaliento, la impotencia… pero en todos esos casos, al otro lado de la mesa, encontrarás a un doctor para quien, en ese momento, tú eres su única prioridad. Te animará y te consolará cuando tu alma esté rota. Además, te aseguro que va a hacer todo lo posible, y lo imposible, para que puedas cumplir tu sueño y consigas quedarte embarazada.

Tampoco esa vez yo lo conseguí a la primera. Fueron necesarios varios tratamientos, pero en esta noria de sensaciones que suben y bajan me sentí mimada y acompañada, en cada pinchazo y en cada ecografía, también en cada duda y en cada miedo, a cualquier hora del día o de la noche, sabía que una voz amiga me apoyaría al otro lado del teléfono.

Y así de la mano de este equipo caminé segura hasta que “hubo fiesta en las flores, se inundaron los cauces de todos los ríos, y al unísono todas las voces hablaron de amor”… porque mi niño, llegó.

Blanca

Madre a los 39 años

“El Dr. Navarro apostó por mí, y aunque yo ya no tenía esperanzas, él me dijo que lo teníamos que conseguir, y así fue.”

Yo conocí al Dr. Navarro en uno de los peores momentos de mi vida, yo llevaba luchando 12 años contra el área de infertilidad del materno de Málaga, me engañaron haciéndome creer que me iban a hacer un tratamiento, me aplicaron normativas que no existían, me daban respuestas absurdas para no meterme en la lista de reproducción, me sentí engañada, humillada, desahuciada, se rieron de mí, y perdí muchos años de mi vida viviendo en un engaño… Cuando llegué a infertilidad del materno, llevaba 2 abortos a mis espaldas, pedía que por favor me hicieran algún tratamiento, que no quería abortar más, pero solo me mandaban Omifin, para ovular más, y que siguiera buscando ya que aún era muy joven para tratamientos. Así llegué a 6 abortos y un embarazo ectópico (trompa izquierda cortada), y rondando los 40 años. En ese momento me decían que hacer un tratamiento sería malgastar el dinero en mí, porque si había abortado de forma natural, más lo perdería con tratamiento, y claro ya era vieja para ser madre…

Después de muchas denuncias, firmas recogidas, salir en los medios de comunicación y dar la vara a los altos cargos, conseguí que me hicieran dos míseros tratamientos que me hicieron los mismos y el mismo centro que tantas veces yo denuncié. No me dieron ni la opción de cambiar a otro sitio, por lo tanto yo sabía de primera hora que no funcionaría, como así fue…, y cuando ya me desahuciaron, me dijeron que me hiciera a la idea que jamás sería madre, y que no me hacían más tratamientos porque sería tirar el dinero en mí.

Pero como bien dicen, que no hay mal que por bien no venga, y en ese duro camino, en un vídeo protesta que colgué en internet, conocí al Dr.Navarro. Él apostó por mí, y aunque yo ya no tenía esperanzas, él me dijo que lo teníamos que conseguir, y así fue, me quedé embarazada a la primera de pareja de mellizos, y tengo dos niños súper preciosos para mí.

Por eso nada más tengo agradecimientos para todo el equipo que fueron maravillosos conmigo, para el Dr.Gutiérrez, y en especial para mi queridísimo Dr. Navarro, que fue un ángel que se cruzó en mi camino, y mientras viva se lo agradeceré eternamente.

Gracias por todo.

Madre

a los 37 años

“si hoy mi hija está entre nosotros es gracias a vuestro trabajo, al trabajo de un gran equipo”

Estimado equipo de Inebir,

Les escribo porque en febrero del año pasado, mi marido y yo, pisamos por primera vez el centro de Inebir, y muchas dudas nos recorrían en aquel momento por la mente. Tuvimos la primera consulta con el Dr. Gutiérrez, en principio para una consulta informativa, pero él, muy atentamente, nos escuchó y aconsejó e indicó los pasos que debíamos seguir. Fue entonces cuando, gracias a su honestidad, decidimos confiar en vuestro equipo y aventurarnos a recorrer el camino de vuestra mano.

Os escribimos, para deciros que, a fecha de hoy, justo un año después de haberos visitado por primera vez, abrazamos la vida (como bien decís en el eslogan de vuestra Web).

Queríamos aprovechar este mail para daros las gracias de todo corazón, si hoy mi hija está entre nosotros es gracias a vuestro trabajo, al trabajo de un gran equipo, que eslabón a eslabón formando una cadena es capaz de conseguir el milagro de la vida a través de la ciencia.

Gracias a los médicos ginecólogos de la clínica (en especial al Dr. Gutiérrez), a cada una de las enfermeras y auxiliares de enfermería, a las personas que trabajan en atención al paciente, a las embriólogas / biotecnólogas que sois los artífices de ese milagro, a los técnicos de laboratorio y al resto de personal (equipo de comunicación, Marketing, Administración, Calidad, Relaciones Internacionales, Genética, Ginecología, Psicología…) que trabaja en Inebir (no sé si me dejo a alguien).

Tenéis un trabajo precioso, hacéis algo increíble y lo hacéis con cariño, con honestidad y mirando siempre por el paciente. Os animamos a que no perdáis nunca ese espíritu, si algo nos gustó de Inebir y, desde nuestro punto de vista, le hace diferente a otras clínicas, es que no tratáis de “vender un producto” ni de “mercadear” con la ilusión de sus pacientes, sino que sois honrados, os ponéis en el lugar del paciente, nos hacéis un seguimiento muy exhaustivo y veláis por el paciente.

Muchas gracias.

Buscar

Suscríbete a nuestra newsletter

Mantente al día de todas nuestras novedades

Blanca

Madre a los 39 años

“El Dr. Navarro apostó por mí, y aunque yo ya no tenía esperanzas, él me dijo que lo teníamos que conseguir, y así fue.”

Yo conocí al Dr. Navarro en uno de los peores momentos de mi vida, yo llevaba luchando 12 años contra el área de infertilidad del materno de Málaga, me engañaron haciéndome creer que me iban a hacer un tratamiento, me aplicaron normativas que no existían, me daban respuestas absurdas para no meterme en la lista de reproducción, me sentí engañada, humillada, desahuciada, se rieron de mí, y perdí muchos años de mi vida viviendo en un engaño… Cuando llegué a infertilidad del materno, llevaba 2 abortos a mis espaldas, pedía que por favor me hicieran algún tratamiento, que no quería abortar más, pero solo me mandaban Omifin, para ovular más, y que siguiera buscando ya que aún era muy joven para tratamientos. Así llegué a 6 abortos y un embarazo ectópico (trompa izquierda cortada), y rondando los 40 años. En ese momento me decían que hacer un tratamiento sería malgastar el dinero en mí, porque si había abortado de forma natural, más lo perdería con tratamiento, y claro ya era vieja para ser madre…

Después de muchas denuncias, firmas recogidas, salir en los medios de comunicación y dar la vara a los altos cargos, conseguí que me hicieran dos míseros tratamientos que me hicieron los mismos y el mismo centro que tantas veces yo denuncié. No me dieron ni la opción de cambiar a otro sitio, por lo tanto yo sabía de primera hora que no funcionaría, como así fue…, y cuando ya me desahuciaron, me dijeron que me hiciera a la idea que jamás sería madre, y que no me hacían más tratamientos porque sería tirar el dinero en mí.

Pero como bien dicen, que no hay mal que por bien no venga, y en ese duro camino, en un vídeo protesta que colgué en internet, conocí al Dr.Navarro. Él apostó por mí, y aunque yo ya no tenía esperanzas, él me dijo que lo teníamos que conseguir, y así fue, me quedé embarazada a la primera de pareja de mellizos, y tengo dos niños súper preciosos para mí.

Por eso nada más tengo agradecimientos para todo el equipo que fueron maravillosos conmigo, para el Dr.Gutiérrez, y en especial para mi queridísimo Dr. Navarro, que fue un ángel que se cruzó en mi camino, y mientras viva se lo agradeceré eternamente.

Gracias por todo.